Countorning: Cómo, cuándo y dónde?

¿Todavía no has oído hablar del contouring? Es el maquillaje de moda entre las celebrities. Lo puso de moda la mismísima Kim Kardashian y ya se han sumado un sinfín de rostros conocidos. ¿El motivo? Lucir radiantes recurriendo a esta técnica que ‘juega’ con los tonos oscuros y el iluminador para estilizar nuestras facciones.

Parece fácil, pero es muy elaborado, requiere su tiempo y hay que saber cuáles son las zonas que hay que resaltar y cuáles las que ha que disimular. “El contorneado en el rostro cada vez está más presente en nuestro día a día, buscamos resultados reales, evitando que nuestra piel se transforme o se vea artificial. Nos permite potenciar la forma natural de nuestra estructura ósea”, nos explica Maite Tuset, Senior Artist de M.A.C

Si quieres aprender a hacerte este maquillaje, sigue paso a paso este tutorial que hemos realizado con la ayuda de la firma Studio 10:

1. Aplica un primer o prebase y después la base o hidratante con color, dependiendo de si quieres un maquillaje con más o menos cobertura.

2. A continuación elige el tono del producto que vas a usar para la técnica del contouring. Puede ser polvo, fluido, crema… Es muy importante que no tenga matices rojos o anaranjados y que no tenga brillo.

3. Con una brocha grande, aplica el tono oscuro justo debajo de los pómulos hacia la zona de la oreja, en el contorno de la mandíbula, en la parte alta de la frente (justo donde empieza el cabello) y en la sien. Utiliza una más fina para remarcar los laterales de la nariz (si la tienes demasiado larga, aplica un poco por debajo de la punta de la nariz) y el párpado móvil. “Ayúdate de una brocha biselada para contornear el rostro. Mancha la brocha y retira el exceso, para que cuando vayas a aplicarlo se deposite la cantidad justa para conseguir hacer un sombreado y potenciar, de manera natural, la estructura ósea”, explica Maite Tuset.

4. Ahora le toca el turno al iluminador o highlighter. Aplica en el tabique de la nariz hasta la frente, justo encima de las cejas, en el párpado fijo, en los pómulos, encima del labio superior, en la barbilla y en la parte que ha quedado sin producto entre las zonas ‘pintadas’ de oscuro del pómulo y la mandíbula.

5. Con el tono más rosado daremos rubor a las mejillas. Asegúrate de no excederte con el blush porque puede estropear el efecto del contouring. Para aplicarlo, sonríe con los labios cerrados para marcar la mejilla y da pequeños toques.

6. Llega el paso final y el más importante. Primero ‘funde’ bien con tu piel las zonas en las que has aplicado el iluminador. Después, difumina con el oscuro haciendo círculos para darle un efecto natural y que no te queden líneas. Si quieres conseguir mayor duración aplica unos polvos traslúcidos para que fijen y complementen el maquillaje.

Y… voilà! Este es el resultado de un contouring bien hecho. Kim Kardashian no sale de casa sin este tipo de maquillaje, pero probablemente las demás lo utilicemos en ocasiones muy puntuales y para celebraciones muy especiales. ¿Te animas a probar esta técnica?